25 de abril de 2014

Conciencia Crística, Búdica, Apegos, Osho, Coehlo, de Mello y demás..


Les recuerdo que éste blog es para personas bautizadas en la Fé Católica.
Me resulta a veces imposible no mencionar autores, pido disculpas de antemano, las doctrinas que dañan la Fé a fin de cuentas son lo que nos interesa. Leer Condiciones de uso del Blog, barra lateral derecha. Gracias por su atención y comprensión.

Hola!
Desafortunadamente gracias a la nueva era, muchos bautizados que han abrazado éstas doctrinas no conocen a Nuestro Señor Jesucristo y lo más triste es que creen que además es un maestro iluminado que vino a enseñar el cristo cósmico, el Despertar de la Conciencia para accesar a la conciencia “crística”.

La Conciencia Crística es el supuesto nuevo nivel de conciencia que se obtiene por el despertar de la conciencia y ésto lo asumen quienes dentro de sus confusión piensan que realmente se trata de nuestro Señor Jesucristo como una energía unificadora entre el todo y el hombre para fundirse en una sola cosa (panteísmo), pero también se le llama conciencia búdica. 
La diferencia es que la energía ó conciencia búdica para éstas personas es “sabiduría”, “compasión” y ambas tanto la conciencia crística como la búdica es como supuestamente la persona logra "absorber" ó impregnarse de Cristo ó Buda, como una de sus tantas formas de intentar lograr el desapego, liberarse del ego, porque los apegos producen sufrimiento.

Peligros para la Fé
Obvio nadie queremos sufrir.
La nueva era adoctrina sobre luchar contra el sufrimiento a toda costa, prometiendo falsamente una vida sin problemas ni sufrimiento.
Nuestro Señor Jesucristo no es un maestro iluminado y es muy triste que un bautizado lo tenga a la par de Buda, Saint Germain y otros tantos personajes. 
No es el camino del cristiano sugestionarse ó meditar, sino vivir la Fé, aceptar a Nuestro Señor Jesucristo verdadero Dios y verdadero Hombre, Orar, en la vida Sacramental, la participación en su Iglesia, etc, etc. No se puede separar a Cristo de la Iglesia Católica.
Todas éstas enseñanzas son un ataque directo a toda la autoridad de la Iglesia, nos alejan de la sana doctrina, de la vida sacramental, de la Iglesia, de la Oración, etc.
Todas éstas enseñanzas de la nueva era mienten en cuanto a lo que afirman que dijo Nuestro Señor Jesucristo. 
Son los Evangelios los que contienen las palabras de Jesús y  la Biblia tiene que interpretarse bajo el Magisterio de la Iglesia Católica, de lo contrario estarán interpretando la Biblia como las sectas fundamentalistas, la teosofía, la neognosis y la nueva era.
Cualquier bautizado confundido con éstos conceptos debe acudir a la lectura de temas de Cristología:

Apegos y Desapegos
Numerosos libros de autoayuda, superación personal y motivación, lectura de autores como Anthony de Mello, Paulo Coelho, Osho, famosos motivadores de la tele, etc, hablan mucho del tema de los “apegos”, enseñan que hay que trabajar con métodos como la Yoga, la Meditación Oriental, Meditación Trascendental, mantras, decretos, etc, para despertar la conciencia y "supuestamente" absorber la conciencia crística ó búdica para liberarse de los apegos porque son causa de sufrimiento, miedos, problemas, etc.
Lo que nosotros como Cristianos debemos aprender sobre éste tema, es la práctica de la virtud de la templanza para con la ayuda de Dios moderarnos en los apegos ya sea a bienes materiales ó a las criaturas, porque el apego desordenado a éstos, nos lleva a pecar y a ofender a Dios y a lastimar y a ofender a nuestro prójimo. Hay que ejercitarnos y educarnos en ésta virtud.
El apego a las cosas materiales es una ofensa a Dios: Mateo19, 16-26. Y el apego a las criaturas también puede llevarnos a faltar a Ley de Dios (mandamientos). Lo importante es no ofender a Dios ni al prójimo, no es como enseñan éstos maestros de la nueva era, para no sufrir ó que es opcional sufrir, la verdad es que el pecado nos aleja de Dios, el sufrimiento nos acerca y el sufrimiento es un misterio. 

Codependencia y el niño interior


CIC #1849 El pecado es una falta contra la razón, la verdad, la conciencia recta; es faltar al amor verdadero para con Dios y para con el prójimo, a causa de un apego perverso a ciertos bienes. Hiere la naturaleza del hombre y atenta contra la solidaridad humana. Ha sido definido como “una palabra, un acto o un deseo contrarios a la ley eterna” (San Agustín, Contra Faustum manichaeum, 22, 27; San Tomás de Aquino, Summa theologiae, 1-2, q. 71, a. 6) ).

Paulo Coehlo - Catholic.net:

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